Tarugo clavo: qué es y cuándo usarlo
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El tarugo clavo es una de las fijaciones más prácticas para trabajos rápidos en concreto y ladrillo. Aquí te explicamos qué es, cómo se instala y cuándo conviene usarlo en vez de otras opciones.
¿Qué es un tarugo clavo?
Es una fijación que combina en un solo elemento un tarugo plástico y un clavo de acero. A diferencia del sistema tradicional (tarugo plástico + tornillo por separado), el tarugo clavo se instala de un solo golpe, sin necesidad de atornillar nada.
¿Cómo se instala?
- Perfora el concreto o ladrillo con una broca del diámetro indicado (6 u 8 mm según el modelo).
- Inserta el tarugo clavo completo en el orificio.
- Golpea el clavo interior con un martillo hasta que quede a ras — esto expande el tarugo plástico contra las paredes del orificio, fijándolo firme.
¿Cuándo conviene usarlo?
- Fijación de cajas eléctricas, canaletas, cornisas
- Instalación de marcos, molduras livianas
- Trabajos rápidos donde no se necesita desmontar después
Tarugo clavo vs sistema tradicional (tarugo + tornillo)
El sistema tradicional permite desatornillar y volver a fijar más adelante, y aguanta algo más de carga. El tarugo clavo es mucho más rápido de instalar, pero es una fijación permanente — una vez puesto, no se saca fácilmente sin dañar el material.
Tarugo clavo vs perno de anclaje
Para cargas livianas y trabajos rápidos, el tarugo clavo. Para cargas pesadas o estructurales, conviene un perno de anclaje, que es más resistente y ajustable.
Revisa nuestra colección de tarugo clavo, disponible en 6 y 8 mm.